Define primero qué vas a decidir
Antes de escribir preguntas, enumera las decisiones que tienes por delante: accesos, horarios, actividades, atención o comunicación. Cada pregunta debería ayudarte a entender una de ellas. Si no sabes qué harías con la respuesta, revisa si necesitas incluirla.
No mezcles a visitantes, expositores y personal sin distinguirlos. Su experiencia y las cuestiones que pueden valorar son diferentes.
Un ejemplo de cuestionario breve
Como punto de partida, puedes preguntar: ¿cómo valoras tu experiencia general?; ¿cómo valoras los accesos y la señalización?; ¿qué actividad o servicio has utilizado?; ¿qué mantendrías?; ¿qué mejorarías primero?; y ¿te planteas volver? Adapta los bloques a lo que realmente ofrece el evento.
Para las escalas, explica qué significa cada extremo y mantén un criterio coherente. Incluye «no lo he utilizado» cuando corresponda: quien no usó un servicio no debería verse obligado a puntuarlo.
Evita preguntas que orientan la respuesta
«¿Qué te ha parecido nuestra excelente organización?» introduce una valoración antes de escuchar. Es preferible preguntar por la organización de forma neutral. Tampoco juntes dos asuntos, como limpieza y aparcamiento, en una sola puntuación.
Si preguntas cómo conocieron el evento, las respuestas muestran lo que recuerdan las personas participantes. Ese recuerdo no demuestra por sí solo la rentabilidad de cada canal publicitario.
Interpreta las respuestas con contexto
Acompaña los resultados con el número de respuestas, las fechas y cómo se invitó a participar. Una encuesta voluntaria no representa automáticamente a todas las personas asistentes. La intención de volver tampoco garantiza una visita futura.
Mi servicio incluye preparar el cuestionario, el QR y la pieza digital, organizar las respuestas en un panel y entregar un informe final. El alcance se adapta a lo que necesitas conocer para tu siguiente edición.
